Lenguaje y Derecho. A
propósito de la propuesta de reformas constitucionales
El debate en torno a la propuesta de reformas constitucionales puede ser abordado desde múltiples perspectivas, poniendo énfasis ya sea en el procedimiento constitucional adecuado, en la necesidad de la participación del pueblo, o, en el retroceso o avance respecto de la garantía de los derechos. Sin embargo, una dimensión algo olvidada ha sido la del análisis del discurso jurídico en el que se manifiestan las denominadas “enmiendas”.
Un acercamiento de esta
naturaleza supone el hacer una decisión previa respecto al tipo de relación que
consideramos existe entre derecho y lenguaje. Nuestra perspectiva asume que el
derecho es lenguaje y en esa medida construye su propia realidad, es decir, no
existe un mundo objetivo jurídico, por fuera del lenguaje el cual deba ser descrito
por este último.
Dentro del grupo de pensadores que asumen esta posición resulta
interesante para el análisis que planteamos la de Bourdieu,quien se apoya en la
noción de “campo” para explicar cómo funciona el derecho, sostiene el francés
que si bien el derecho extrae del lenguaje ordinario las palabras, estas cobran
un sentido especial cuando entran al "campo" jurídico, entendido como
una forma de discurso en el que los problemas del derecho se manifiestan como "fuerzas
sociales" actuantes, las que están dispuestas a apropiarse de los
productos específicos del derecho, es decir las normas, por tanto la ley será "la
culminación de una lucha simbólica entre profesionales dotados de competencias
técnicas y sociales desiguales": abogados, jueces, notarios, legisladores
impulsados por los intereses de sus “clientes”: grupos económicos, gobierno,
partidos políticos, sindicatos, gremios (Bourdieu, 2000).



